La duda que más se nos planteaba a la hora de decidir viajar a Japón es, cómo vamos a movernos, si sabremos orientarnos y qué haremos con el idioma.
A priori, según llegas a la primera estación, Estas tres preguntas se te repiten una y otra vez. Hay muchas líneas y demasiada gente yendo de un lado a otro esperando su próximo tren.
Cuando piensas que al llegar este la estación quedará algo desahogada, te das cuenta, que no podías equivocarte más. Pero aunque no lo crean, es más fácil de lo que parece y al final, terminas hasta cogiéndole el gustillo.
